miércoles, 20 de enero de 2016

A Papantla (Crónicas de un insomnio) - Prosa poética




Por:
Bernardo Cortés Vicencio



En esas calles he vaciado mi camino

las nombro sin frases

donde copulan las luciérnagas.



A mármol seco se rompe el paraguas de la brisa

hechos de espuma

y diamantino alfiler.



Al taconeo nocturno del alba

de su viejo tejado

barítono

muros encierran la historia

roen el portal del insomnio

en vigilia.



En escalada romería

honra esparcido mural

la calvicie del viento en su lánguida palidez

recoge viajes inválidos de la savia

el enjambre brindis del salitre

lo viejo

y lo antiguo

el hormigón de la vitrina lo escondo en la camisa.


Y por encima del atrio

escucho estantíos

de su huesuda enramada

en flecos.



Y los histéricos suspiros se enjaulan en la noche.

El mestizo campanario

vigía sediento reclama sus ecos

de entre su pensativo ropaje de los siglos

está el extraño jardín donde riman los aires cálidos

de su espalda ojerosa.



Son aquellos cerros de estocada zarca de su espina dorsal

corazón de hiedra y embajadas de agua miel

de brebaje y de pócima

a gélido soplo he bebido.




El ángelus bastonea auras entonadas

capiteles albinos

y en cada hora el caracol baja por los vientos hinchados

y se detiene en la casa de Lázara meldiu

y ella escucha el hambre, la abstinencia en sus calles amplias

y Donato Márquez sabe de la ubre contaminada que se quema en la obscuridad

y López Muñoz protesta una oración de entierro.




El pergamino relieve

se mece en raudal suspiro

trunca en vértice hoyanco

de sus arroyos.




Grazna un fétido oleaje

un lomo de pájaros comen sus vísceras

crónicas de apellidos testamentarios.




Se entrevista el tiempo

Se entrevista mi pasado.



Me asomo en sus faldas de palma

húmedas de recuerdos

donde apago el candil.




Y un manojo de neón claro

tiembla en raudal líquido en llamarada

cuando en la distancia se muele un vellón blanco.




Escucho el ronroneo de la aurora: esquirla en la guedeja

mechón desde una oquedad abultada

un collar de su anemia en diálisis

lúgubre asfalto inframundo

en que despierta mi ciudad.