viernes, 7 de agosto de 2015

El Paradigma Fatal


Por Thomas Michael Powell 

Un paradigma es una manera de creer y de ver la vida. Por ejemplo, durante siglos, la gente creía que la tierra era plana y no navegaban lejos de la orilla para no caer por el borde. Hoy el paradigma es que la tierra es un globo. Otro ejemplo: El paradigma de Ptolomeo de que el sol circula arriba de y alrededor de la tierra. Hoy el paradigma aceptado es el de Copérnico: La tierra circula alrededor del sol. Los paradigmas tienen un inmenso poder no sólo en nuestra vida personal sino también en culturas enteras. De hecho, la diferencia entre una cultura y otra son sus paradigmas. Es decir, la diferencia entre México, Estados Unidos y Japón son las ideas y creencias de sus poblaciones, esto es sus paradigmas. Paradigmas correctos te llevan hacia al éxito y la felicidad; paradigmas equivocados te llevan al fracaso y el dolor.

Responsabilidad por Experiencia vs. El Paradigma Fatal 

Hoy quiero hablar de uno de los paradigmas más comunes que tiene el ser humano. Este paradigma es la idea de que cosas externas crean mis emociones, mi vivencia. Es la creencia de que factores externos controlan, determinan y causan mi experiencia. 

Tiene dos lados. El primer lado es la creencia que cosas externas – eventos, situaciones, circunstancias, y especialmente otras personas, lo que dicen o lo que hacen – causan mis cargas emocionales, mi dolor y sufrimiento en la vida (enojo, tristeza, coraje, etc.). El otro lado es la creencia que cosas externas, lo que hacen otras o lo que obtengo (cosas materiales) me pueden hacer feliz. Los dos lados me ponen en una lucha con el mundo externo para controlarlo para que no haga las cosas "malas" que me "dañan"; y para que haga las cosas "buenas" que quiero para que yo esté feliz. Ya que nadie tiene mucho control sobre el mundo externo, especialmente sobre cómo son y qué hacen otros, esta lucha está predestinada a la derrota, sumergiéndome en una vida mayormente infeliz, con momentos de placer ocasionales cuando logre alguna cosa "buena".

En la ciencia psicánica, estas creencias se llaman el PARADIGMA FATAL o la Ilusión Fatal. Se llama así porque tú eres el creador de tus ideas, creencias, sentir, sentimientos emociones: todo lo que en conjunto denominamos tu EXPERIENCIA. Y si tú estas creando y creyendo que no eres creador, entonces así será tu experiencia – porque tú eres creador de tu experiencia –. El creador ha matado a su propia percepción, su propia consciencia, su propia vivencia de ser creador, cambiando esto a la vivencia de no ser creador. 

Este paradigma es fatal a la consciencia de ti mismo como creador y por lo tanto, fatal a tu poder de controlar tu vida – por eso el nombre de Paradigma Fatal. El Paradigma Fatal te ciega, exactamente como los paradigmas de la tierra plana y el sol circulando arriba de la tierra cegaban a la gente de antaño. No afecta tu poder de creador así como esos paradigmas equivocados no cambiaban la realidad de la rotación de la tierra y el sol. Tú sigues siendo el creador de tus experiencias, de tus emociones y de tu dolor y sufrimiento, pero ahora ya no ves que eres creador, no lo sabes, no lo sientes – al contrario "sabes" y sientes que no lo eres –. Y si tú no eres el creador, entonces ¿Quién es? Lo que ves y sientes es la Ilusión que las personas y cosas externas son la CAUSA de lo que sientes y sufres. 

El Paradigma Fatal es totalmente falso

TÚ eres el creador de TODA tu vida, tanto de lo interno (tus pensamientos y creencias, tu inteligencia y capacidad, todas tus emociones, tu actitud, etc.) y de todo tu mundo externo, incluyendo tus relaciones humanas, lo que haces y especialmente lo que TIENES, incluyendo tu situación económica. Si niegas que esto es verdad, si niegas que eres el creador, entonces así será tu experiencia: que no eres creador – pero solamente porque esto es lo que estás creando –. La verdad es que eres creador. 

La responsabilidad es el RECONOCIMIENTO DE CAUSA. ¿Eres responsable por tus emociones o estás responsabilizando a cosas externas por ellas? El Poder de crear tu vida como tú la quieres comienza con tomar la responsabilidad de reconocer que tú eres CAUSA. 

Negar que seas Causa y Creador no cambia que lo eres. Lo que hace es imposibilitarte a tomar consciencia y control del proceso. Por lo tanto, sigues creando fuera de tu consciencia y fuera de tu control. Y cuando una persona no sabe que está haciendo y no tiene control – imagina una persona ciega que no sabe qué es un automóvil, tratando de manejar uno – puedes estar seguro que los resultados van a incluir muchas cosas negativas (emociones, pobreza, dificultad, problemas, conflictos) en vez de lo que realmente quiere. En la vida, recibes aquello que estás creando, no lo que quieres. Las leyes de creación son muy claras y muy precisas, y son muy fáciles de violar. Cuando las violas usualmente recibes el opuesto de lo que querías. Así que pregúntate ¿Cuánto tengo ahora en mi vida que no quiero? y ¿Cuánto no tengo en mi vida que sí quiero? Si hay mucho en cualquier clase, entonces no sabes crear y estás violando las reglas de creación. Saber es Poder.