viernes, 10 de julio de 2015

Los hijos del Capitán Grant - Reseña

Los hijos del Capitán Grant
Julio Verne


Reseña.
Por. Abel Hernández García

Escribir sobre nuestra tierra natal o lugar de residencia requiere de observar y plasmar el entorno; sin embargo, el describir otros lugares requiere de un estudio profundo, no solo en geografía e historia, sino también sobre la población, sus costumbres, el clima del lugar, etc. En Los hijos del capitán Grant, Julio Verne nos demuestra sus grandes conocimientos sobre varios países: Chile, Argentina, Australia, Nueva Zelanda y varias islas del Océano Pacífico y Atlántico.

No es necesario pasar del primer capítulo para encontrarnos con el misterio que gobierna toda la novela: un mensaje en una botella. Pero lo particular de este hecho es que dicho mensaje se encuentra escrito tres veces en tres idiomas diferentes, y ninguno de ellos se encuentra completamente legible. La aventura, el infortunio y la impredecibilidad, es el condimento que Verne usa en esta novela para atrapar al lector.

Julio Verne hace un buen manejo de sus personajes; cada uno posee un carácter bien definido, con lo cual logra equilibrar la valentía con la cautela, la desesperación con la prudencia y la incertidumbre con el conocimiento. Entre sus personajes más destacados se encuentra el sabio Paganel, un distraído geógrafo que se une a la aventura; aunque lo distraído no es lo que lo hace tan particular, sino el hecho de que Julio Verne se personifica en él y nos demuestra sus amplios conocimientos al explicar ciertos detalles sobre los lugares recorridos, que de otra manera no tendrían cabida en la narración.


Esta novela (como todas las que he leído de Julio Verne), aunque es una ficción, se encuentra tan bien sustentada científicamente que bien podría pasar por un hecho real.