viernes, 26 de septiembre de 2014

Programa de Intercambio Cultural Juvenil del Rotary Internacional

Por Abel Hernández García
Club Rotario Papantla

     Uno de los factores más poderosos para la promoción de la paz y la comprensión internacional es el contacto con culturas distintas. El programa de Intercambio de Jóvenes de Rotary ofrece a miles de estudiantes la oportunidad de conocer gente de otros países y conocer personalmente nuevas culturas, sembrando así la semilla perdurable de la comprensión internacional.

El programa ofrece numerosos beneficios a los jóvenes participantes y sus mentores y anfitriones rotarios, así como a la comunidad en general. A través del Intercambio de Jóvenes, los estudiantes aprenden de primera mano todos los aspectos de la vida en otro país. A medida que su visión del mundo se amplía, se hacen más maduros y desarrollan un concepto más profundo de sí mismos. La inmersión en el sistema educativo de otro país realza su crecimiento académico y personal. Los clubes y familias anfitriones y la comunidad entera se enriquecen por el contacto amistoso y prolongado con alguien de una cultura diferente.


Intercambista de Brasil durante una cena en el Club Rotario Papantla

El Intercambio de Jóvenes se inició durante la década de 1920 como un esfuerzo entre algunos clubes de Europa. Estos intercambios europeos continuaron hasta la Segunda Guerra Mundial y se reiniciaron en 1946. El intercambio académico recíproco de largo plazo creció en popularidad durante la década de 1950 y se convirtió en el tipo principal de Intercambio de Jóvenes de Rotary. En 1972, la Directiva de Rotary International acordó recomendar la participación en el Intercambio de Jóvenes a todos los clubes del mundo, como actividad internacional meritoria. Hoy en día, más de 8,000 estudiantes de Intercambio de Jóvenes viajan por año al exterior para vivir y estudiar en aproximadamente 80 países.

Los jóvenes de intercambio por los programas de Rotary, van respaldados en su estancia y seguridad por 34,000 clubes y 1,200,000 rotarios en todo el mundo. Los programas se adecuan a cada país y dentro de este a cada Distrito Rotario. Cada club es responsable de los jóvenes que envía y los que recibe.

Los estudiantes de intercambio viven con familias rotarias y no rotarias (3 familias). La familia anfitriona es la que envió a un hijo al extranjero y por ende recibe a un hijo en su casa, a este se le tiene que tratar como hijo de la familia, se inscribe en la escuela dónde van los hijos de la familia y se cubren todos los gastos correspondientes a educación, estancia y alimentos durante los 10, 11 o 12 meses que esté el joven.


El joven Arturo Solares Concha junto a su familia en su despedida hacia Japón

Se debe de tener como mínimo tres familias anfitrionas, esto con la finalidad de que los intercambistas tengan más experiencias sobre las costumbres  y formas de vida en el lugar.

La familia anfitriona (la primera) es la responsable de los gastos y escuela del intercambista, aun cuando éste viva con cualquier otra de las dos familias. Así también es la responsable de recogerlo a su llegada en el aeropuerto y llevarlo al mismo al término del intercambio.

El intercambio es cultural (estudio), no vacacional. Actualmente el Club Rotario Papantla realiza intercambios culturales con los siguientes países: Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Eslovaquia, Estonia, E.U.A, Francia, Finlandia, Hungría, Japón, República Checa, Tailandia, Taiwan Y Turquía.

En este año, el joven Arturo Solárez Concha viajó a Japón en un viaje cultural, en donde está conociendo la cultura y las costumbres de aquél país.

Por otro lado, el Club Rotario Papantla recibe de intercambio al joven Eduardo Wengrat Boech, que llega de Brasil.


Ambos pasarán cerca de un año conociendo una nueva cultural, un nuevo idioma, una nueva forma de pensar y nuevas tradiciones.