viernes, 13 de junio de 2014

Mural: Prometeo entrega el fuego a los hombres


Explicación del mural por Abel Hernández García durante la Ruta del Color

Mural: Prometeo Entrega el fuego a los hombres
Autor: Pablo Platas
Ubicación: Escuela Secundaria General "Papantla"
Interpretación del mural: Abel Hernández García

Este magnífico mural pictórico, que muy a propósito, se basa en elementos de la cultura griega, tiene la finalidad de transmitir un mensaje a través del tiempo a las nuevas generaciones. 
El mural hace referencia al mito de Prometeo, un titán que le roba el fuego a los dioses (se lo roba a Hefestos) y se lo entrega a los hombres, por lo cual es castigado más tarde. 
El mito de Prometeo en sí, ya da a entender que el origen de nuestros conocimientos se deben a un regalo divino; sin embargo, en este mural encontramos aún más, pues si consideramos que Prometeo es un titán y, por lo tanto, enemigo de los dioses del Olimpo, se debería encontrar solo, pero aquí lo vemos flanqueado por varios de los dioses, lo que demuestra que todas las divinidades se unen en un sublime acto para beneficiar a la humanidad con sus dones.




El primer cuadro del mural nos muestra en primer plano a Prometeo, quien con los brazos extendidos ofrece el fuego a los hombres; el simbolismo del fuego es muy importante en todas las culturas, el fuego es el elemento creador, gracias al cual se origina la tecnología como la creación de herramientas, el proceso de cocción, etc. En segundo lugar tenemos a Apolo, dios de la luz, el conocimiento y la música, quien con su inseparable lira entrega a la humanidad el don creador y apreciativo del arte. En tercer lugar aparece Atenea, diosa de la sabiduría, quien emulando a Prometeo, ofrece a la humanidad un pliego, simbolizando la materialización de la sabiduría y el conocimiento. En cuarto lugar tenemos a Hermes, mensajero de los dioses y dios del comercio, portando su elegante caduceo, el cual es el símbolo del comercio, y con el cual otorga a la humanidad la capacidad de prosperar mediante el intercambio de bienes. En último lugar aparece Deméter, diosa de la fertilidad, la agricultura y la naturaleza, quien es portadora de una corona de olivo, símbolo de la paz, lo cual indica una clara integración entre el hombre y la naturaleza. Por último, en la parte inferior podemos apreciar tres columnas griegas, dos de las cuales se encuentran derribadas, lo que alude a los infortunios que han sufrido la cultura y el conocimiento legado por los griegos.


En la segunda mitad podemos apreciar un arcoíris que desde lo alto desciende hasta un grupo de niños quienes vehementemente lo reciben; dicho arcoíris, producto de la descomposición de colores de la luz, representa al conjunto de conocimientos otorgados al hombre y único vínculo entre lo terrenal y lo divino. 
El grupo de niños que reciben los dones, se encuentran en un proceso evolutivo de adquisición de conocimientos, por lo que los vemos en un área un tanto en penumbras, pero conforme avanza este proceso, los niños van creciendo y la luz es cada vez más intensa, hasta el punto en que los envuelve, con lo cual se convierten en portadores del conocimiento (luz) y repiten el ciclo, ofreciéndola a las nuevas generaciones.
Por otro lado, en la parte inferior, podemos apreciar a un grupo de hombres que yacen en el suelo, inmovilizados por la Ignorancia, quien porta una venda en los ojos y mantiene en perpetua oscuridad a todo aquel que se acerca a ella.