jueves, 22 de mayo de 2014

Cuidado de los dientes durante el embarazo


Artículo
Por Nibia Esther Mora Vázquez

Embarazada, también tus dientes requieren cuidado. Si bien todos decimos: “mejor prevenir que lamentar”, la gran mayoría no lo hace; lo ideal sería que si estás buscando un embarazo vayas con tu dentista a hacerte una valoración; decían las abuelas: "por cada hijo un diente", la verdad es que esta frase no es más que un mito, pero si ya estas embarazada lo ideal es una visita entre el cuarto y sexto mes.

Durante el embarazo debemos tener especial atención en los dientes, ya que estamos propensas a la caries, pero sobre todo a la gingivitis (sangrado de encías) por el aumento en el flujo sanguíneo y los cambios hormonales, siendo los estrógenos los responsables de esto.
Aunado a los antojos, que en su mayoría son dulces (por lo menos yo nunca he escuchado a una embarazada que diga: “tengo antojo de un chayote hervido”) y lo malo es que siempre es de noche, o peor, de madrugada. Y si somos el centro de atención del esposo, la mamá y la abuela, pues ni que hablar, ¿verdad?, los más olvidados son el cepillo y la pasta dental.

Si a esto le añadimos que tener demasiadas caries nos hace propensas a un parto prematuro, hay que poner atención a los dientes.

Una dieta equilibrada es saludable, tanto para la madre como para el bebé; recordemos que al igual que la formación del bebé, también se están formando los dientecitos; la madre debe ingerir vitaminas A, D, calcio y fósforo; el calcio lo encontramos en la leche y sus derivados; el fósforo en frutos secos: el girasol, el sésamo, el pistache y las almendras, en las legumbres, en la soya, las alubias, los garbanzos, las lentejas, y en los cereales: el trigo, la avena, el arroz integral, la levadura, y el salvado de trigo. Como en todas las dietas, se deben evitar los dulces en la manera de lo posible.

Si tienes necesidad de realizarte un tratamiento, no te preocupes, existe una anestesia local especial para tu estado, es inofensiva, sin ningún daño para ti ni para tu bebé; también se te pueden administrar antibióticos, lo que no se te pueden realizar son radiografías, salvo algunos casos de extrema urgencia, pero en ese caso se tomarán las medidas necesarias de cuidado.

No olvides que una vez que haya nacido tu bebé, no debes bajar la guardia, visita a tu dentista de confianza, él tendrá la mejor recomendación; y recuerda: es menos costoso y menos doloroso y tratamiento a tiempo.

Saludos y hasta la próxima.