jueves, 23 de enero de 2014

Mural "Papantecos Ilustres"


Mural: Homenaje a los Hijos Distinguidos de Papantla
Autor: Teodoro Cano García
Fecha: 1955
Ubicación: Sala de Actos “Lázara Meldiú”, Escuela Primaria María Gutiérrez
Texto: Aarón Vargas Contreras

El maestro Teodoro Cano García, sabedor de la gran riqueza cultural heredada de sus ancestros, no vacila en esgrimir con hábil maestría los trazos que como centellas atraviesan el firmamento de este lienzo, llenándolo de una policromía sin fin que dieron forma y fondo a esta ofrenda, que como tributo prehispánico, se rinde homenaje a la memoria de los hijos de esta maravillosa tierra del Totonacapan.

En el costado superior izquierdo se puede apreciar a Quetzalcóatl, deidad de las culturas mesoamericanas, señalando el sendero que conduce a los totonacos venidos de Chicomostoc a las tierras que finalmente poblarían. Ya asentados en este lugar donde abunda el papán, representado por esas dos aves que se encuentran cerca de la cabeza de la serpiente (que representa a Quetzalcóatl) comienzan una vida de bonanza, pues las tierras tropicales les proveía de sus dones naturales en abundancia permitiendo que se dieran tiempo para cultivar no solo el campo agrícola, sino también las artes como la música, danza, pintura, escultura, arquitectura, astronomía, medicina, etc. Como lo podemos ver en este bello mural.

En el costado inferior izquierdo se puede apreciar la belleza de la mujer totonaca, de sonrisa alegre que viene al pueblo junto con su hombre vestido de un blanco inmaculado como su corazón, trayendo a vender al pueblo el bendito fruto que la tierra fértil da y a mercar lo que necesitan. A continuación, podemos apreciar a un escultor que reproduce a los santos venidos de ultramar y enseguida a otro artista picando papel, éste de uso ritualista o religioso.

Los guaguas, danza autóctona, se encuentran en un ritual de ofrenda al sol, frente a ellos la danza de los negritos de origen africano y resultado del sincretismo de nuestra tercera raíz. Al fondo se observa la danza de los moros reminiscencia de aquella lucha que se dio entre moros y españoles del viejo continente y que a la llegada de los mismos, trajeron consigo memoria de esas luchas que los totonacos supieron bien representar.

En la parte superior se puede observar la fusión religiosa en el hombre del nuevo continente (representado por una deidad prehispánica esculpida en piedra y la torre de una iglesia católica), continuando en la parte inferior se puede apreciar una de las celebraciones más importantes que es la de Día de Muertos. En la parte de arriba se pueden observar, nuevamente, dos monumentos importantes que sustentan la base de nuestro pueblo actual. Creciendo a un ritmo rápido pero estable, tanto en el sector campesino como en el urbano. En la parte superior justamente detrás del hombre de brazos extendidos se encuentra la magna construcción de la escuela que lleva el nombre María Gutiérrez, en memoria de la hija pródiga de Papantla que ofrendó su vida en el apostolado de la enseñanza y que fortaleció las raíces del saber que se encumbra imponente.

Otro de los personajes que se encuentra en esta magnífica obra del maestro, es el del Lic. Melchor Ocampo, al fondo superior derecho, más caudillos (Serafín Olarte, Simón Tiburcio, etc.) que defendieron con fiereza a nuestra madre tierra en los movimientos sociales o de temible invasor.

Así es como Teodoro Cano rinde homenaje a nuestra tierra y a nuestra gente del Totonacapan Papantla, luna buena o donde abunda el papán.