viernes, 6 de septiembre de 2013

La mujer


Por Alma Rosa González Herrera


Estimados lectores: mi voz llega hasta ustedes convertida en letras que les llevan mis pensamientos y sentimientos buscando un lugar en sus corazones.



Las mujeres están buscando un lugar en el mundo, algunas ya lo han logrado, otras siguen buscándolo, otras nunca lo lograrán por su falta de autoestima y desconocer su verdadero valor.



Muchas mujeres han muerto buscando recuperar un lugar. Hallazgos arqueológicos demuestran que hubo un periodo de 20 mil años en donde la mujer convivió con el hombre en condiciones de igualdad, paz y amor; donde ninguno de los dos sexos dominaba al otro. Las mujeres eran sanadoras y sacerdotisas y los sentimientos de compasión, de ternura y la no violencia eran compartidos por igual, la intuición era respetada y el pensar y sentir de la mujer se consideraba creatividad.



Pero algo pasó a la mujer, que se desvió y el hombre tomó el control absoluto y el mundo se conformó de acuerdo al pensamiento del hombre y desde entonces, la agresividad, la fuerza bruta, el control y la dominación son la base de nuestra sociedad.



Ser mujer es muy difícil, se le ridiculiza “había de ser vieja”. Se le degrada, y lo más triste es, que por las mismas mujeres, claro, que no todas lo hacen. Se le considera objeto sexual y que solo sirve para tener hijos.



Actualmente la mujer con sensibilidad, haciendo a un lado la cultura, maestrías y doctorados, busca su igual, alguien que pueda sentir como ella, que le dé la verdadera importancia a una tierna caricia que desee vivir en un ámbito de paz, no de agresividad, que valore su intuición, no que se burle de ella, que sus palabras sean tomadas en consideración, no que se les ignore, porque ellas conocen su verdadero valor, cultivan su talento y necesidades interiores para su propia satisfacción.



Muchas de estas mujeres, son ejecutivas de grandes empresas, secretarias de gobierno, presidentas de algún país y al mismo tiempo excelentes madres, ellas van dejando un camino hecho para que otras mujeres caminen por él sin tener que degradarse ni descalificarse.
En cambio hay otras que habiendo logrado un peldaño en su carrera política o empresarial; lo han cedido a hombres por su propia voluntad, demostrando con esto su inseguridad y su falta de autoestima. A veces es la deshonestidad porque, ya lo habían pactado o es el miedo a no poder desempeñarlo.¿ Acaso no se dan cuenta del daño que causan a la imagen de todas las mujeres? ¿Cuándo va a ser vista con respeto? Con estas actitudes nunca.



Las que nos representan con dignidad y capacidad en los altos niveles empresariales y políticos tienen día tras día más seguidoras.



Llegará el día en que el hombre comprenda, que la mujer no busca competir con él, mucho menos tomar el control, lo que busca es la igualdad en sentimientos y pensamientos, que se puede ir juntos por la vida, apoyándose uno con otro, en un ambiente de paz y armonía en la consecución de sus metas personales.



Dios en su infinita sabiduría dio al hombre una gran Fuerza Física para proteger a su familia, y a la mujer le dio la intuición, para presentir rápidamente acontecimientos que pueden poner en peligro a sus seres queridos, así complementándose.