jueves, 25 de julio de 2013

Papantla en el movimiento de Independencia


Por Luis Salas García
Entre los años de 1810 a 1820, don José María Bauza nos relata la terrible tragedia que vivió el pueblo de Papantla, al igual que todo el país con motivo de la Guerra de Independencia.
“He aquí trabada una lucha obstinada y sangrienta por diez años, lucha que dio por resultado desastroso la desolación, el horror y la muerte.
Sin plan, sin coherencia y divididos todos los que figuraban como jefes en los campos de Cuyuxquihui, Palo Blanco, y Palo Gordo; perseguidos atrozmente por las huestes virreinales, la pluma se resiste a describir los asesinatos, latrocinios y desórdenes que tuvieron lugar en perjuicio de los inocentes. Se entronizó el más inaudito despotismo real y él acabó de consumar la ruina de un pueblo admirado por sus riquezas naturales”.
Esta desesperada situación impulsó a Don Serafín Olarte a entregarse a una lucha sin paralelo que sufrían los de su raza, de parte de los que habían hecho de la región de Papantla, el señorío de la explotación y la muerte. Pero tenían que sucumbir y murió fusilado y decapitado por el mes de diciembre de 1820.
Papantla para esos años, era una ciudad mal edificada, sin alineación sus calles, sin empedrar y sin banquetas, convertidas en el invierno en intransitables lodaceros. Su plaza por el lado sur en declive ascendente hasta llegar a la iglesia, tuvo que ser devastada. Ahora hay una casa de bóveda, construcción antigua, con cinco piezas, es el actual curato que hoy pertenece a la Logia “Discípulos de Cristo No. 20”[1]. Ya existen 55 casas de mampostería, 11 de ellas cubiertas de teja, las otras lo están de tejamanil; las demás de madera y embarro con techo de paja.
El pueblo se divide en cuatro barrios principales: Santa Cruz, Naranjo, San Juan y Zapote. Aquí paso a relatar un detalle chusco, cuando el Conde de Venadito, Virrey que fue de México, quiso saber cuál era la situación topográfica de Papantla, por nuestro célebre ingeniero, el señor General Don José Rincón, éste le contestó que estrujara un pliego de papel y por su resultado se percatara de ella; tal ocurrencia memorable sucedió en el año de 1819.
Gobernaba el Partido de Papantla un Subprefecto que ejercía funciones de inspección y responsabilidad; la Cabecera tiene tres jueces que administra la justicia en lo económico; pero, en materia judicial, Papantla dependía del Juzgado de Primera Instancia de Jalacingo.
Hay una Junta de Caridad encargada de controlar las enfermedades epidémicas y endémicas, mediante la propagación de la vacuna.
Los cadáveres se sepultaban en el atrio de la iglesia y dentro del templo, a pesar de existir cementerio en la orilla del pueblo.
No existen médicos, continúa la costumbre inveterada de buscar curanderas.
Se pensó en instalar una empresa, que con equipo de bombeo, trajera el agua localizada en unos manantiales al oriente del pueblo (Tal vez El Martín Cuate).
El Palacio Municipal, al oriente de la plaza, tiene 11 piezas para las oficinas municipales, dos cárceles para ambos sexos, un amplio local para escuela, pórtico con tres arquerías, todo propiedad del municipio. La plaza y la población se han embellecido con los nuevos edificios de mampostería y teja; la plaza, en particular, solo está separada del cementerio localizado en el atrio, por el paredón que da forma a las dos casas y los edificios con portalería.
Hay un conjunto de música de viento de aficionados que alegra las festividades religiosas y cívicas, además de otra de cuerda compuesta de arpas, violines y guitarras para concierto y música de sarao.
Durante 5 años no se ha impartido la enseñanza porque las rentas públicas no alcanzan para sostenerla.
El templo tiene dos capillas laterales, se encuentra todavía sin torre. El campanario continúa en el cerro.
La principal actividad comercial es la compra y venta de la vainilla. Ya en esta época se trata de cuidar la calidad del producto, cuando el Gobierno del Departamento (así se denominaba a los actuales Estados) fijó el 11 de noviembre de 1834 para su corte, cosecha y comercio. En prevención de que el producto no se cortase tierno y evitar subestimación, tanto en el mercado nacional como en el internacional.
No existen industrias, apenas dos o tres sastrerías, una o dos platerías, dos o tres zapaterías, tres o cuatro albañiles. Se fabrica jabón, puros y aguardiente.
La fiesta de Corpus Christi, que por primera vez se señala, consiste en rentar la plaza mediante remate; se forman de este a oeste dos líneas paralelas de puestos para la venta y expendio de refrescos, licores, repostería, etc. La gente, con la alegría natural de su feria se aglomera por las noches, recorre el espacio entre las dos hileras de puestos, entregándose a toda clase de diversiones. No se hace ninguna alusión a las danzas, pero debe haber sido una de las principales atracciones.
Siendo un pueblo sumamente católico, la Semana Santa se celebraba con toda solemnidad, exprofesamente se construían las ermitas para los varios pasos de la Pasión del Señor; los arcos por donde tenían que transitar las procesiones; la debida atención prodigada a los apóstoles y especial y fervorosamente escuchar el sermón de las tres caídas el Viernes Santo.
Desde el año de 1827, se celebra con gran pompa y también con especial solemnidad el glorioso aniversario del inicio de la Independencia en honor de los caudillos que se sacrificaron en aras de la libertad.



[1] Nota de ¿K'atsiyatá?: Actualmente es propiedad privada y el edificio ha sido remodelado.