martes, 2 de julio de 2013

Nostalgias de la madrugada


Poesía
Rogelio Hernández Méndez


Bellezas vivas inundan 
el glamour de tu faz
escultura perfecta del creador.

Espejo del mar de llanto... 
crisálida aureola del hábitat 
silueta fina de los seres vivos. 

Mientras las tinieblas mueren 
palpas mi rostro, 
desnudas mis ojos 
con reluciente pabellón de plata 
esencia fugaz de tu alma. 

Me envuelves entre brumas y pausas 
volubles nostalgias de la madrugada. 

A primeras horas puedo mirar 
el florecer de tus capullos 
retocados de luz. 

Te oigo llegar con dulzura 
al canto lírico de las parvadas 
a dueto con los arroyuelos 
mientras el viento calla. 

Caes como brisa 
entre tiempos perennes 
ruedas tierna y vacilante: 
suave delicadez de mujer. 

En tu manto llevas 
el incensario de los perfumes 
guardas con celo 
los secretos mas nobles de Dios. 

Tu vida clama cuidado y libertad 
melancólica amiga 
de la inspiración.