sábado, 22 de diciembre de 2012

Lo que debes saber sobre la Navidad



Por Abel Hernández García
Navidad. Esta palabra está ligada a otra de igual importancia, Jesucristo. Con la natividad (nacimiento) de Jesucristo se inicia una Nueva Era, una nueva parte de la Biblia, una nueva religión y una nueva ideología sobre la vida. Tanto influyó en el mundo el nacimiento de Jesucristo, que hasta la fecha se conmemora su nacimiento.
La palabra navidad es una contracción de Natividad, que significa nacimiento; y se usa para designar el nacimiento de Jesús, llamado Cristo, en lengua griega; Mesías, en hebreo; y Ungido por la ceremonia judía de consagración, en la cual se concedía una autoridad especial por medio de la unción del aceite. Las tres palabras significan elegido.
Hace más de 2000 años, el reino de Judea se hallaba bajo la dominación de Roma; ésta, fiel a su norma, dejaba que los países que formaban parte de su imperio se gobernaran a sí mismos. Roma había reconocido como rey de los judíos a Herodes el Ascalonita, de origen árabe, y no intervenía mucho en los asuntos internos del país. Debido a las importantes obras que realizó Herodes, tuvo como sobrenombre “el Grande”; aunque en realidad los judíos lo odiaban por haber usurpado el poder. Herodes oprimía demasiado a sus súbditos; es por eso que el pueblo enfocó todas sus esperanzas en las profecías que, en los antiguos textos hebreos, anunciaban la venida de un Mesías para redimirlos.
Todo lo que se sabe acerca de Jesucristo se encuentra redactado en la Biblia; para ser precisos, en el Nuevo Testamento; pero sólo los evangelios de San Mateo y de San Lucas narran el nacimiento. San Marcos y San Juan no mencionan nada acerca de la natividad; ellos comienzan a relatar desde que Juan predica en el desierto.
Según San Mateo y San Lucas, Jesús nació de una virgen llamada María; quien estaba comprometida con José, que era descendiente de David; de ellos se sabe que Jesús nació en Belén, la ciudad de David; sin embargo, sólo San Mateo menciona que unos magos llegaron a adorar a Jesús. El relato de San Mateo y San Lucas sobre el nacimiento de Jesús, coincide con las profecías del Antiguo Testamento.
San Lucas menciona que Jesucristo nació en Belén; no especifica la fecha, pero sí menciona que en ese tiempo César Augusto mandó hacer un censo, el cual fue hecho por Cirino; cada quien tenía que empadronarse dependiendo de su origen; por esta razón José viajó de Nazaret hacia Belén, y fue ahí donde María dio a luz a Jesucristo en un pesebre, pues no encontró lugar en el mesón, lo envolvió en pañales y lo recostó sobre la paja, calentándolo con el aliento de los animales.
San Mateo nos dice que un ángel se le aparece en sueños a José. En el primero le indica que no rechace a María, pues ésta ha concebido del Espíritu Santo; en el segundo, después de la visita de los Reyes Magos, le ordena que escape y se dirija hacia Egipto, ya que Herodes atentaría contra Jesús; en los últimos sueños le indica que debe volver a Nazaret, Galilea, pues en Belén gobierna el hijo de Herodes.
Si analizamos los evangelios mencionados, veremos que ninguno detalla la fecha exacta del nacimiento, sólo dicen que nació en tiempo de Herodes, quien murió poco antes de la pascua del año 750 de la fundación de Roma, que es el año 4 a. C. El mes y día tampoco se conocen, actualmente se dice que pudo ser el 28 de marzo, el 18 o 19 de abril o el 29 de mayo; todo esto basándose en los hechos históricos que mencionan los evangelios (la realización del censo, la actividad pastoral durante el nacimiento, etc.). Debido a que no se conoce la fecha exacta y por cuestiones prácticas, el nacimiento se ha vinculado con el solsticio de invierno, que es el 25 de diciembre.
La primera persona que calculó la fecha de nacimiento de Jesús, fue el monje Dionisio el Exiguo, en el año 525, a petición del Papa San Juan I, para resolver la duda de la fecha exacta de la Pascua de Resurrección.
Dionisio realizó el cálculo, basándose más en argumentos históricos que en fundamentos cronológicos, y concluyó que el nacimiento fue el 25 de diciembre del año 753 de la fundación de Roma. Esta cronología nunca fue considerada seria ni exacta, debido al error de cálculo que cometió; de hecho, Dionisio jamás lo usó, la cancillería papal sólo lo adoptó durante el pontificado de Juan XIII (965 – 972), en Europa no se usó hasta el siglo XI y las iglesias ortodoxas comenzaron a usarlo en el siglo XV.
Muchos estudiosos han tratado de encontrar la fecha del nacimiento de Jesús basándose en hechos históricos y cálculos cronológicos. En la actualidad, lo más aceptado, con respecto al año, es que nació en el 750 de la fundación de Roma, por lo que el nacimiento de Jesús y, por lógica, la era cristiana, debería comenzar en el año 4 a. C.

Con respecto a los sabios que fueron a adorar a Jesús; éstos eran miembros de una religión llamada Mazdeísmo, la cual había sido inculcada por Zoroastro; adoraban a Ahura-Mazda (señor de la sabiduría), eran estudiosos de la astrología e interpretaban los sueños; habitaban la región de Persia (actual Irán), por esta razón, en la Biblia se dice que los Magos vinieron de Oriente. Y hablando de la palabra “mago”, esta designa (en aquellos tiempos) a aquella persona sabia que se interesa por buscar la verdad acerca de Dios y de la naturaleza.
La designación de Reyes puede deberse a dos razones: la forma en que iban vestidos, ya que en la Biblia, San Mateo no menciona que fueran Reyes, sólo dice: “…he aquí que unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén[1]; o fue adoptado para que coincidiera con uno de los Salmos (71, 10); que dice que los reyes de Arabia le traerán presentes al Mesías.
La cantidad de magos no se menciona en el evangelio de San Mateo, la tradición menciona 3 magos, debido a que fueron tres los presentes que se le ofrecieron a Jesús: Oro, que simboliza la realeza y vaticina su reinado; incienso, que representa la divinidad de su origen; y la mirra, que simboliza su muerte.
Con respecto a los nombres, tampoco son mencionados en el evangelio; sin embargo, Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el mosaico de una iglesia del siglo VI en Ravena, Italia. Melchor, un anciano blanco con barbas blancas; Gaspar, joven de piel amarilla; Baltasar, de raza negra. Si analizamos lo anterior podemos ver que los tres reyes magos están representando a las 3 razas principales: la raza jafética (blanca), Semita (amarilla) y Camita (negra).
Existe una historia que narra la existencia de otro sabio que también acudió al llamado de la profecía, el cual no pudo llegar a tiempo debido a numerosos obstáculos que se le presentaron, este Mago se llamaba Artabán, y el presente que llevaba eran 3 joyas, un zafiro, un rubí y una perla (también se dice que eran sólo 3 zafiros).

Bibliografía:
Ø  Sagrada Biblia. Antiguo Testamento. Nuevo Testamento.
Ø  Almanaque Mundial 1983, Editorial Popumex.
Ø  Nueva Enciclopedia Temática. Tomo 8. 1984
Ø  Los Grandes Iniciados. Editorial Tomo. México 2000.
Ø  Diccionario de la Real Academia Española. 22ª Edición.
Ø  Wikipedia.org


[1] Mateo 2:1