viernes, 9 de noviembre de 2012

Calavera a la Unión de Escritores Papantla

Consuelo Domínguez Pulido



La parca andaba rondando
una tarde la ciudad
algo estaba buscando
lo planeaba con maldad.


Escuchó a lo lejos varias voces
y a una casa fue a parar
era la Unión de Escritores
que no dejaban de hablar.


Al ver a la fea huesuda
Alejandra gritó muy fuerte:
¡ha venido la muerte,
no tengo duda alguna!


Que buena está la ocasión
dijo la parca mañosa
muchas almas para el panteón
hoy seré muy dichosa.


Buenas tardes calaquita
dijo en alto Doña Alma
quédate y come con calma
te invito unas tostaditas.


Hambre no tengo ahora
estoy siguiendo una dieta
y llevarlos me pone contenta
vámonos que ya es hora.


Momentito dijo Fidel
tenía la Constitución en mano
conozco muy bien la ley
estudio para abogado.


Te denunciaré por secuestro
y al bote te irás llorando
no dudes que soy un maestro
la justicia está de mi lado.


Ya no hablen más de multas
dijo Don Berna seguro
ten un mejor futuro
escribe y serás más culta.


Aprende poesía conmigo
es mejor que todo el espanto
y harás muchos amigos 
si no los llevas al camposanto.


Agregó el maestro Efigenio
redacta una buena historia
abandona ya el mal genio
y recibirás toda la gloria.


La muerte estaba mareada
de escuchar tantos argumentos
la habían dejado traumada
no quería volver a verlos.
En ese mismo momento
y sin tener más armas
se fue sin todas las almas
derechito al cementerio.


La moraleja de este relato
dice toda la verdad:
a la unión  no podrás derrotar
no lo tomes como relajo.