sábado, 12 de mayo de 2012

Impresión en 3D



La nueva impresora 3D de alta precisión es varios órdenes de magnitud más rápida que dispositivos similares. Este aumento espectacular de rapidez abre nuevas áreas de aplicación para las impresoras de esta clase, incluyendo diversas especialidades del campo médico.

Las impresoras 3D para crear objetos minúsculos usan una resina líquida que es endurecida en los lugares correctos por un láser enfocado. Unos espejos móviles guían el punto focal del láser a través de la resina, produciéndose una línea de polímero sólido, de sólo unos cientos de nanómetros de ancho. Esta alta resolución permite crear objetos con estructuras muy intrincadas pero tan pequeños como un grano de arena.

Hasta ahora, esta técnica solía ser bastante lenta. La velocidad de impresión solía ser del orden de milímetros por segundo. En cambio, el dispositivo desarrollado por el equipo de Jurgen Stampfl y Jan Torgersen, de la Universidad Tecnológica de Viena, en Austria, puede imprimir cinco metros en un segundo.

Gracias al considerable aumento de velocidad, no sólo es viable fabricar objetos minúsculos en un tiempo muy corto, sino también fabricar objetos grandes que requieran de enorme precisión, en un plazo de tiempo razonable. Esto hace que la nueva impresora resulte apta para labores de fabricación en el ámbito industrial, no sólo para experimentación en el ámbito académico.

En la Universidad Tecnológica de Viena, ya hay expertos que están desarrollando resinas biocompatibles para aplicaciones médicas. Estas singulares resinas pueden ser usadas para crear andamios a los que las células vivas puedan adherirse para facilitar la creación sistemática de tejidos biológicos. La impresora 3D también podría ser usada para crear piezas a medida para trabajos biomédicos o de nanotecnología.