lunes, 16 de abril de 2012

¿Por qué las arañas no se quedan pegadas a sus propias telarañas?


(NCYT) Las telarañas son trampas pegajosas, y de esa capacidad de adherirse a lo que las toca depende el éxito de su función.

Sin embargo, las arañas deben transitar por sus telarañas, para construirlas, repararlas y para atacar y devorar a sus presas. Se calcula que una araña puede llegar a pisar los hilos pegajosos de su telaraña miles de veces.

¿Cómo logran pues las arañas evitar quedar pegadas en ellas? Una nueva investigación ha permitido presentar la respuesta más precisa hasta el momento.

Usando técnicas y dispositivos de última generación, un equipo de expertos del Instituto Smithsoniano de Investigación Tropical (entidad presente en Estados Unidos y Panamá) y la Universidad de Costa Rica, han descubierto que las patas de las arañas están protegidas por una cubierta de pelos especiales que las ayuda a evitar quedarse pegadas a los hilos por los que caminan, y una capa química antiadherente que también es eficaz en su función,

Además, tal como ha observado el equipo de R.D. Briceño y W.G. Eberhard, las arañas mueven cuidadosamente sus patas de modo que minimizan las fuerzas adhesivas.