viernes, 6 de enero de 2012

La ciencia confirma que los “Reyes Magos”… realmente existieron.



Abel Hernández García

A pesar de que se creía que los “Reyes Magos” eran producto de la tradición cristiana, ahora la arqueología, además de la Biblia, respalda su existencia.

En un principio la única fuente de información provenía de la Biblia, en donde se menciona acerca de algunos reyes que iban a adorar al “Mesías” cuando éste naciera (Salmo de Salomón), también el Evangelio de San Mateo dice que unos “Magos” vinieron del Oriente, pero tales datos no se podían confirmar; el acontecimiento de los “Reyes Magos” que llegaron a adorar a Jesús, ocurrió cuando apareció en el cielo una estrella que brillaba con mucha intensidad, la cual hizo que éstos hicieran un recorrido de muchos kilómetros; la existencia de esta estrella se ha intentado explicar de muchas maneras, Vgr., el brillo del planeta Venus, el paso del cometa Halley, una supernova, etc., sin embargo, ninguna reunía las bases suficientes para poder tomarse como verosímil, fue hasta 1603, cuando Johannes Kepler (astrónomo y matemático) observó con un rústico telescopio, el acercamiento de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, en ese momento imaginó que la estrella que se menciona en la Biblia podría ser ese mismo fenómeno. Realizó varios cálculos, y descubrió que tal conjunción tuvo lugar en el año 7 a. de C.

Mucho antes, el rabino Isaac Abravenel, había hablado de un influjo extraordinario, que astrólogos hebreos lo habían atribuido a ese fenómeno; “El Mesías tenía que aparecer durante una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis”, esto con base a la antigua astrología: Júpiter se consideraba como la estrella del príncipe del mundo; Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina; la constelación de Piscis simbolizaba el final de los tiempos; dicho de otra manera, “El Señor del final de los tiempos se aparece en Palestina”.

Sin embargo, aún faltaba alguna prueba que comprobara las hipótesis anteriores.

En 1925, el alemán P. Schnabel descifró anotaciones neo-babilonias de escritura cuneiforme, que se encontraba en una tabla de arcilla, la cual se encontró entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrología de Sippar (antigua ciudad que se encontraba entre el Tigris y el Éufrates), a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. Entre los datos de astronomía que contiene la tabla, menciona que sí se produjo el fenómeno de la conjunción entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, la cual tuvo lugar en el año 7 a. de C., en tres ocasiones: del 29 de mayo al 8 de junio, del 26 de septiembre al 6 de octubre, y del 5 al 15 de diciembre. Además, según los cálculos, este fenómeno se vio claramente desde el Mediterráneo.

Con esta prueba podemos decir lo siguiente: Los “Reyes Magos” eran estudiosos de los astros, por lo tanto, pudieron ver la conjunción, y teniendo en cuenta el significado de este fenómeno, decidieron emprender el largo viaje hasta Jerusalén para buscar al Mesías. Por esta razón llegan a Jerusalén preguntando “¿Dónde está el nacido rey de los judíos?, porque nosotros vimos en Oriente su estrella y hemos venido con el fin de adorarle” (San Mateo 2:2).

Con lo anterior podemos ver que la adoración de los “Reyes Magos” proviene de un acontecimiento real, el cual queda respaldado por la arqueología, y aunque aún quedan dudas acerca de su origen y de lo que pasó después de su visita, por lo menos podemos estar seguros que tales personajes sí estuvieron presentes en ese momento.