miércoles, 11 de enero de 2012

¿En busca de una verdad?



Efigenio Morales Castro

 En el mes de noviembre de 2011, apareció una especie de comunicado (¿así se le podrá llamar?), firmado por el señor Andrés  Bolaños, en torno a recuerdos que lo atormentan. Eso de los recuerdos, está bien, porque no conozco  escritor que no memore para poder escribir cosas del pasado. Pero lo criticable de ese documento, está en las ofensas que hace Bolaños en contra de la escritora Martha Elsa Durazzo Magaña, presidenta de la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, a quien desde el inicio la cataloga como seudoculta. Además de esto, el documento está lleno de ofensas que sólo años atrás las podíamos escuchar en los mercados (con el respeto que se merecen los que venden, ganándose de esa manera la vida). Creo que el problema central, está en los métodos de organización. Creo que es por aquí el meollo del asunto.
            Al tratar de abordar el problema organizativo, Bolaños no encuentra un mecanismo apropiado para analizar las ventajas y desventajas sobre el cómo debemos de mantener una Unión de escritores en Veracruz. Porque las críticas con el carácter de críticas vacías, no son válidas. En su momento, Maosetung dijo que sólo tenían derecho a opinar, los que investigan y trabajan para el fenómeno analizado. Creo que en este sentido, tuvo razón el dirigente chino; porque es fácil hacer señalamientos sin contribuir al crecimiento, en este caso, de la UEEV. Existen dos maneras de trabajar para la Unión: como dirigente y como operativo.
            El dirigente busca los mecanismos para que el organismo esté en movimiento, proporciona las redes para que los integrantes (sin importar el cargo simbólico que se tenga) atrapen lo mejor y de esta manera seguir creciendo. Es lo que no ha entendido el poeta Bolaños: no se puede criticar sin estar en movimiento, sin trabajar por la Unión. Esto, dentro de la política, y en particular, dentro de la ciencia marxista, se denomina una posición masista; sin embargo, es válido, porque no se pueden permitir críticas de personas que no trabajen por la Unión.
            ¿Por qué las ofensas, cuando no se está de acuerdo en la dirección de algo? Eso me parece de lo más detestable. Porque la herramienta del escritor es la palabra escrita, es el lenguaje enriquecido, luego entonces, cuando se cae en una actitud grosera y vulgar, es un síntoma de enanismo mental, de degradación de la persona misma. En este sentido, Andrés Bolaños ha sacado a relucir lo que es: una triste persona con ansias de poder. Porque en el fondo, él quiere estar al frente de la Unión. Pero claro que lo puede hacer, siempre y cuando trabaje para este proyecto. No se trata de hablar, sino de hacer. El proyecto de la Unión es amplio, ambicioso, en el sentido de querer difundir la literatura en el estado. Pero con gente floja, con personas que sólo ven su trabajo individual y no el colectivo, una organización jamás crecerá de manera cualitativa y cuantitativa.
            Imagino la visión que tiene Bolaños en torno a la Unión: puros dirigentes y sin base-literatura. Desde afuera, se ve fácil el trabajo de la Unión, pero cuando uno se involucra, la situación se torna diferente. Es ahí donde se ven todos los problemas. ¿Por qué Andrés Bolaños no se decide a formar una organización alterna a la Unión? Porque sabe que no es fácil. Desde el punto de vista organizativo, hay que entregar todo. Y cuando se habla de todo, no es en el sentido de impartir talleres y cobrarlos, porque eso cualquier escritor lo lleva a cabo. No, el compromiso es entregar todo sin pensar en el signo de pesos, y esto (ojalá y me equivoque) es lo que tienen los que critican a la Unión y a Martha Elsa.
            Creo que existe la necesidad de discutir proyectos, de analizar, debatir e incluso mostrar desacuerdos. Pero dentro de la madurez posible. En este sentido, quiero dejar claro lo siguiente: una ofensa hacia Martha, es una agresión a la misma Unión, un golpe a uno, es un golpe a todos. Y si hay elementos dentro de la Unión que se encuentran agazapados para poder dar garrazos, de una vez les digo que tomen su maleta y se vayan, porque a la UEEV no la podrán dañar con ofensas ni palabrerías vulgares, que sólo pintan bien a la persona que las dice, pues, como dijo el Quijote: andando Sancho, dejad que los perros ladren, hay que seguir cabalgando.
            La Unión seguirá mientras tenga gente trabajando para ella. La vida íntima de cada integrante, debe respetarse, porque estamos por la literatura, no por una organización que cumpla la función de lavadero o de paño de lágrimas. Pido a todos aquellos que discrepan con nosotros, madurez, aportación y respeto. Estoy en la punta de la palabra para responder.