jueves, 26 de mayo de 2011

La élite de los que no duermen

Científicos de Estados Unidos descubrieron hace unos años que hay una minoría de personas que tienen una variación genética que afecta sus hábitos de sueño. A éstos les llaman “la élite de los que no duermen”.
La élite de los que no duermen es un pequeño grupo de la población mundial que puede llevar una vida perfectamente normal a pesar de dormir muy poco: entre 4 y 6 horas de sueño.
“Son muy pocos caso los que pueden clasificarse dentro de la élite de los que no duermen, aproximadamente entre el 1% de la población mundial”, dice el psiquiatra de la Universidad de Pittsburgh, Daniel J. Buysse.
A estas personas también se les llama “short sleepers” (naturalmente de sueño corto), y son considerados una especie de élite porque no necesitan de sustancias como café, té o bebidas energéticas que los ayuden a mantenerse despiertos y con energía para realizar sus actividades diariamente. 
La élite de los que no duermen, se van a la cama después de la media noche y despiertan antes del amanecer; tampoco practican la siesta
Esta élite apenas comienza a ser estudiada, y sus características documentadas. Esto es porque el ritmo de vida actual lleva a las personas a reducir sus horas de sueño, creyendo que con 5 o 6 horas es suficiente, pero eso no quiere decir que todos pertenezcamos a la élite de los que no duermen.
Ciertos estudios insinúan que algunas personas de las que se dice pertenecen a la élite de los que no duermen, podrían tener hipomanía, un trastorno que lleva a las personas a tener pensamientos acelerados y pocas inhibiciones.
Algunas otras características muy peculiares de la élite de los que no duermen son gran ánimo y energía, son optimistas, sus razonamientos son veloces, por lo general son delgados, tienen alto umbral del dolor, se apasionan fácilmente con lo que les genera interés, y pueden dominar el multitasking.
Otro de los estudios reveló que este comportamiento de la élite de los que no duermen, comienza en la infancia y puede ser hereditario.
Las conclusiones a las que se han llegado con estos estudios son aún poco claras pero conforme se avance en profundidad, podríamos llegar a entender cómo es que el cuerpo humano regula el sueño y por qué unos necesitamos dormir más horas que otros.