sábado, 28 de mayo de 2011

La colonización de México


Artículo
Luis Jorge Rodríguez Parra.
Con la caída de la gran Tenochtitlán, Cortés pensó que sus hombres de mayor importancia podían insurreccionarse, ya que lo más difícil de la conquista había quedado atrás y con el descanso y las horas de juerga los llevaría al hastío y podían generar violencia, por esta razón dispuso que se realizaran nuevas expediciones iniciando la colonización del territorio nacional y someter a los pueblos indígenas del nuevo territorio español al que Cortés bautizó como la Nueva España y que fue autorizado por los Reyes Españoles.

Con su inteligencia innata, Cortés pensó en implantar la encomienda que era más o menos como el régimen feudal. A cada conquistador le concedió una extensión de tierra y cientos de indígenas para trabajarlas a condición de instruirlos en la religión católica, alimentarlos y cuidarlos de todo peligro, pero en realidad los explotaban y los trataban como bestias de carga.
Sirviéndose de la matrícula de tributos del imperio Azteca se inicia esta nueva aventura. Gonzalo de Sandoval se encaminó por las costas del Golfo de México por Huatusco. Francisco de Orozco realizó alianzas con los Mixes y Zapotecas de Oaxaca. Pedro de Alvarado llegó a Tehuantepec y siguió hasta Guatemala. Nuño de Guzmán salió rumbo a Michoacán. Diego Hurtado de Mendoza descubrió las Islas Marías. Hernán Cortés llegó a Baja California. Luis Marín conquista Chiapas. Francisco Montejo y Alonso Dávila conquistan la Península de Yucatán. Pánfilo de Narváez llega a la Florida pasando por Texas, Chihuahua, Sonora y Sinaloa. Francisco Vázquez de Coronado llegó a Arizona y Nuevo México; de esta manera el territorio nacional llegó a tener más de cuatro millones de kilómetros cuadrados, colindaba con Oregón y Luisiana al Norte y hasta Belice por el Sur. De esta forma la nueva colonia española quedó dividida de la siguiente manera:
I.       Reino de México, formado por Provincia de México, Provincia de Tlaxcala, Provincia de Puebla, Provincia de Oaxaca y Provincia de Michoacán.
II.      Reino de Nueva Galicia, constituida por Provincia de Jalisco, Provincia de Zacatecas y Provincia de Colima.
III.    Gobernación de la Nueva Vizcaya, estructurada por Provincia de Durango y Provincia de Chihuahua.
IV.   Gobernación de Yucatán, compuesta por Provincia de Yucatán, Provincia de Campeche y Provincia de Tabasco.
V.     Nuevo Reino de León, compuesta por la Provincia de Nuevo León.
VI.   Colonia de Nuevo Santander, compuesta por la Provincia de Tamaulipas.
VII.  Provincia de Nuevas Filipinas, compuesta por la Provincia de Texas.
VIII. Provincia Nueva Extremadura, Provincia de Coahuila.
IX.   Provincia de Sinaloa.
X.     Provincia de Sonora.
XI.   Nuevo Reino de Toledo, compuesto por la Provincia de Nayarit.
XII.  Provincia de la Vieja, Baja California.
XIII. Provincia de la Nueva California, Alta California.
XIV.      Provincia de Nuevo México.
Posteriormente una nueva división de nuestro territorio transformó al país, pues es lógico pensar que gracias al nefasto Antonio López de Santa Anna perdimos la mitad del país, algo así como dos millones de kilómetros cuadrados, que correspondían a los actuales estados de la Unión Americana, los cuales son: Alta California, Arizona, Texas y Nuevo México; y anteriormente ya habíamos perdido parte de lo que hoy es Centroamérica, Guatemala, Belice y parte de Honduras, lo que significó una pérdida aproximada a medio millón de kilómetros cuadrados.
Fuimos colonizados poco más de tres siglos hasta que finalmente, con la Guerra de Independencia, logramos nuestra libertad; pero a pesar de ellos no hemos podido salir del subdesarrollo en el cual nos encontramos.