domingo, 3 de abril de 2011

Confederación de Mayapán

Por Luis Jorge Rodríguez Parra

En el área del nuevo imperio Maya sobresalieron tres ciudades: Chichén Itzá, la ciudad más hermosa, más culta, más rica y militarmente la más poderosa; le sigue en hermosura, Uxmal, un poco menos rica y menos poderosa, y la más débil y más chica la ciudad de Mayapán.

Las bajas pasiones humanas como: la envidia, la intriga, el rencor, entre otras, impedían las relaciones fraternas y cordiales entre esos tres pueblos, con el objetivo de evitar guerras entre ellos, los gobernantes se reunieron para formar una confederación (unión de pueblos) cuya capital fue la ciudad de Mayapán, porque en la votación para decidir cuál sería la capital, los señores de Uxmal y Mayapán unieron sus votos para que Chichén no fuera la capital de dicha confederación.

Los principales objetivos de esta unión fueron:

  1. Evitar la guerra entre ellos.
  2. Evitar que otros pueblos invadieran el área Maya.
  3. La convivencia cordial y fraterna.
  4. Ayudarse mutuamente en casos de desastres y epidemias.

Las obligaciones de cada pueblo participante consistía en:

  1. Enviar guerreros a la capital de la confederación.
  2. Enviar los alimentos que se les requería.
  3. Enviar armas como: lanzas, flechas, arcos, cuchillos de pedernal, etc.
  4. Y algo parecido al sueldo de los militares para que estos alimentasen a sus familiares.

El rey de Chichén Itzá cumplía cabalmente con los compromisos adquiridos por esta unión, pero los sacerdotes más sabios le decían que disolviera dicha confederación por considerarla peligrosa para la estabilidad de Chichén Itzá, ya que el rey de Mayapán envidiaba el poder que tenían y con los guerreros, armas y demás apoyos que recibían, pronto serían más fuertes que ellos y les declararían la guerra, hasta conseguir la hegemonía en el área Maya para que todos los pueblos mayas fueran sus subordinados. El rey de Chichén Itzá poco caso hacía de los consejos de los ancianos, ya que vivía en una completa amargura, pues hacía unos años su joven y bella esposa lo había engañado con un joven y fuerte guerrero, al descubrirlos, por ley, tenían que ser lapidados; al quedar viudo había dedicado su vida al cuidado de su único hijo y descuidaba el gobernar bien a su ciudad. A la muerte del rey, su hijo es reconocido como el nuevo rey, al convocar al consejo de ancianos decide ya no mandar más ayuda a la confederación de Mayapán. Esta actitud del nuevo rey de Chichén Itzá molestó al monarca de Mayapán, decidiéndose a pedir la mano de la hija del soberano de Uxmal, para su hijo el príncipe, que era un vago bueno para nada, mujeriego y borracho; mientras que la princesa de Uxmal era: hermosa, honesta, muy cariñosa y humanitaria con su pueblo. Dicha boda sellaría la alianza entre Uxmal y Mayapán, lo que los haría muy fuertes en el caso de una guerra contra los de  Chichén Itzá.

Se mandaron invitaciones a todos los soberanos del área Maya, quienes por tradición tenían que acudir a la boda con sus respectivos regalos. El monarca de Chichén Itzá partió con su guardia personal con mucha anticipación, pues tenían que caminar como cuatro o cinco días, al llegar a su destino el joven monarca se presentó ante el soberano de Uxmal, quien le asignó un edificio que lo hospedara con su gente.

Al día siguiente el rey de Chichén Itzá se levantó al amanecer y decidió conocer los bosques alrededor de la ciudad, en su recorrido cerca de un pequeño lago vio una silueta femenina que lloraba amargamente, el preguntó por qué lloraba y ella le respondió que se llamaba Lucero del Alba y que su padre la había comprometido en matrimonio con el príncipe de Mayapán, que era muy malo y la haría sufrir. Una chispa de amor nació entre ellos, él le dijo quién era y le pidió que huyeran juntos.

A la mañana siguiente llegó el rey de Mayapán con su hijo y su corte para hacer las presentaciones, buscaron al rey de Chichén Itzá y no lo encontraron, al enterarse de que la princesa no se encontraba en su habitación, comprendieron que habían huido juntos, se formó un ejército que salió a perseguirlos, los alcanzaron antes de llegar a Chichén Itzá y fueron cruelmente asesinados. Este hecho dio lugar al inicio de una guerra fraticida y sanguinaria en la que hubieron miles de muertos en toda el área Maya.

El dios Chaac (dios de la lluvia), molesto por la guerra entre pueblos hermanos, decidió darles  como castigo que durante 5 años no lloviera; los animales se alejaron del territorio Maya, las cosechas eran muy raquíticas y las enfermedades, las epidemias y las plagas causaron más muertes que la misma guerra. Eran tantas las plegarias de mujeres, niños y ancianos al dios Chaac, que decidió levantar el castigo de la sequía, pero el pueblo maya se encontraba muy debilitado y cuando llegaron los españoles fueron fácilmente derrotados y jamás volvieron a tener el poderío de antaño.

¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla No. 36
--  Cordialmente,  Abel Hernández García Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/ http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn