martes, 1 de marzo de 2011

Cuándo inició la colección de banderas en el Museo Nacional de Historia

Por: Amparo Gómez Tepexicupan
Las primeras banderas históricas fueron resguardadas por el Museo Nacional Mexicano, fundado por el presidente Guadalupe Victoria en el año de 1825, destacando entre ellas las banderas del generalísimo José María Morelos y Pavón. El 30 de noviembre de 1865, dichas insignias pasaron a engrosar las colecciones del Museo Público de Historia Natural, Arqueología e Historia que el emperador Maximiliano de Hasburgo había ordenado instalar en el Palacio Nacional.
En 1878, durante el gobierno del general Porfirio Díaz, tuvo lugar la fundación del Museo Nacional de Artillería, con sede en el ala derecha del local que ha ocupado la Maestranza en la Ciudadela. Esta institución tenía como finalidad fomentar el culto a los héroes nacionales. Este museo cerró sus puertas en 1917, entonces sus colecciones pasaron a formar parte del Museo Nacional de Antropología, Historia y Etnología, donde hoy está el Museo Nacional de las Culturas (Moneda No.13, en el Centro Histórico de la Ciudad de México).
Bajo la presidencia del general Lázaro Cárdenas se decretó, por Ley Orgánica del 3 de febrero de 1939 y del 13 de diciembre de 1940, la creación del Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Historia. Este último tendría como sede el Castillo de Chapultepec. El Museo fue inaugurado el 27 de septiembre de 1944 por el entonces presidente de la República, general Manuel Ávila Camacho.
Durante la ceremonia desfilaron las diferentes Banderas Nacionales, símbolo de la nacionalidad, síntesis maravillosa de todos los ideales de un pueblo libre, arraigado a la tierra, a la familia y a sus tradiciones. Reliquias de nuestro pasado enarboladas por los héroes que con sus victorias construyeron la patria y de aquellos que cayeron vencidos para que México triunfara. En tan memorable acto, el presidente Ávila Camacho condecoró a la Bandera del Batallón de San Blas y la decretó como la Enseña del Museo Nacional de Historia por estar estrechamente relacionada con el Castillo de Chapultepec por la batalla del día 13 de septiembre de 1847
Cien años más tarde, el 13 de septiembre de 1950, el Museo Nacional de Historia se vio beneficiado con la devolución de 63 banderas, estandartes, guiones y gallardetes que cayeron en manos de las fuerzas norteamericanas en 1847, enviadas por el gobierno de los Estados Unidos al gobierno de México. Pocos años después, el gobierno de Francia devolvió al pueblo mexicano las enseñas que perdiera nuestro ejército mexicano durante la intervención de (1836-1838) y (1864-1867).
En suma, las Banderas Nacionales que custodia el Museo Nacional de Historia permiten documentar el proceso de construcción de un país que llegó a la vida independiente después de salvar innumerables tropiezos, ocasionados a veces por la guerra civil y otras por las amenazas del exterior que, aprovechando nuestra inmadurez nacionalista, quisieron reconquistamos, unos, y someternos, otros.

Sobre la bandera actual

La Bandera Nacional actual se caracteriza por un rectángulo dividido en tres franjas verticales de medidas idénticas, con los colores en el siguiente orden a partir del asta: verde, blanco y rojo. En la franja blanca y al centro, nuestra bandera tiene el Escudo Nacional que abarca un diámetro de tres cuartas partes del ancho de dicha franja. La proporción entre anchura y longitud de la bandera es de cuatro a siete.
El Escudo Nacional está constituido por un águila con el perfil izquierdo expuesto, la parte superior de las alas a nivel más alto que el penacho, ligeramente desplegadas en actitud de combate, con el plumaje de sustentación hacia abajo tocando la cola y las plumas de ésta en abanico natural. El ave se posa con su garra izquierda sobre un nopal florecido que nace en una peña que emerge de un lago y sujeta con la pata derecha y con el pico una serpiente en actitud de devorarla. Varias pencas del nopal se ramifican a los lados.