sábado, 12 de febrero de 2011

Un vidrio más fuerte que el acero

El nuevo vidrio metálico es una microaleación que incluye paladio.

Los resultados de este trabajo, a cargo de investigadores del Laboratorio Nacional estadounidense Lawrence Berkeley (Berkeley Lab) y el Instituto Tecnológico de California, marcan el primer uso de una nueva estrategia para la fabricación de vidrios metálicos. En el equipo figuran los especialistas Marios Demetriou, Robert Ritchie, Maximilien Launey, Glenn Garrett, Joseph Schramm, Douglas Hofmann y William Johnson, uno de los pioneros en el campo de la fabricación de vidrios metálicos.

Los materiales vítreos tienen una estructura amorfa no cristalina que los hace inherentemente duros pero invariablemente quebradizos. Mientras la estructura de los metales puede proporcionar obstáculos microestructurales que impiden la propagación de las grietas, no hay nada en la estructura amorfa de un vidrio que detenga la propagación de grietas. El problema es especialmente agudo en los vidrios metálicos.

En trabajos anteriores, la colaboración entre los equipos del laboratorio y el instituto citados condujo a la fabricación de un vidrio metálico, conocido como DH3, en el cual la propagación de las grietas es bloqueada por la introducción de una segunda fase cristalina del metal. Esta fase forma barreras microestructurales que impiden que se extienda una grieta.

En este nuevo trabajo, los dos grupos de investigación han producido un material cuya singular composición química promueve una extensa plasticidad que impide la creación de grietas.