jueves, 6 de enero de 2011

Inteligencia de las ratas

En un nuevo estudio, el equipo de Jeansok Kim de la Universidad de
Washington, y June-Seek Choi, de la Universidad de Corea, demuestra que
las ratas sopesan las probabilidades que tienen de poder recoger, sin
ser atrapadas, comida ubicada a distancias diferentes de un depredador.

Cuando animales como por ejemplo las ratas salen de sus escondrijos para
buscar alimento, se exponen a peligros. Están dejando la seguridad de
sus refugios, para aventurarse a merodear por lugares en los que puede
haber depredadores al acecho capaces de atraparlos y matarlos.

Pero quedarse en el escondrijo no es tampoco una alternativa segura. Sin
comida, los animales también acabarán muriéndose. Las ratas, como otros
animales, se enfrentan a este dilema, y tienen que salir fuera a buscar
comida. ¿Cómo deciden el momento más oportuno para salir del escondrijo?
¿Cómo deciden hasta dónde es prudente aventurarse?

Kim y Choi estudiaron cómo la amígdala (conocida por ser una región
importante del cerebro para la percepción del miedo y la reacción frente
a éste) intervenía en las decisiones que las ratas estudiadas en los
experimentos tomaban acerca del dilema de arriesgar su seguridad a
cambio de conseguir comida.

En los seres humanos, una actividad más baja de lo normal en la amígdala
ha sido relacionada con la toma de decisiones de riesgo excesivo, como
por ejemplo apostar fuertes sumas de dinero en juegos de azar. En el
extremo opuesto, una amígdala hiperactiva parece ser una causa
importante de ciertos trastornos de ansiedad, incluyendo el estrés
postraumático y las fobias.

En los experimentos de Kim y Choi con ratas, en los que éstas debían
obtener su comida en puntos situados a diferentes distancias de un robot
que simulaba ser un depredador, los animales acabaron determinando,
acertadamente, que podían coger bolitas de alimento a cierta distancia
del depredador sin que éste pudiera cazarlas.

El proceso de toma de decisiones de las ratas es comparable al clásico
problema matemático sobre cuándo se encontrarán dos trenes que han
partido en momentos distintos y de lugares distintos, y que viajan a
velocidades diferentes. Con un depredador cercano, la rata calcula la
velocidad a la que puede correr para ir a recoger la comida y para luego
huir de regreso a su refugio, la velocidad a la que se mueve el
depredador, la distancia entre la comida y la rata, y la distancia entre
la comida y el depredador. Si la rata determina que es bastante posible
que ella y el depredador (el robot en el caso de estos experimentos)
lleguen a coincidir al mismo tiempo en un mismo punto del recorrido,
desistirá de intentar recoger la comida.

En los experimentos también se constató que las ratas con muy baja
actividad en la amígdala tomaban decisiones imprudentes y acababan
poniéndose al alcance del robot, en tanto que las ratas con amígdala
hiperactiva no se atrevían a salir de sus escondrijos ni siquiera para
obtener comida que sí era factible recoger sin que el depredador las
pudiera atrapar.

--
Cordialmente,

Abel Hernández García
Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla

Visita:
http://culturaenpapantla.blogspot.com/
http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn