viernes, 10 de diciembre de 2010

Silicon Valley

Echa un vistazo a la experiencia de 5 mexicanos que forman parte de un grupo de creadores que están llevando a cabo una revolución digital sin fronteras.

Por María Dolores Montes

Más de 150 años después, ya no es oro lo que buscan en California. Unos 65 kilómetros al sur de San Francisco está el valle de los genios que crean empresas como Hewlett-Packard, Intel, Apple y Google. 5 mexicanos nos cuentan su experiencia como parte del grupo de creadores que está llevando a cabo una revolución sin fronteras ni nacionalidades. 

Aquí llegan los tenaces, con perseverancia a prueba de todo, que toman riesgos y adoran los caminos desconocidos. "Esto es un mercado de ideas donde el extranjero no es rechazado. Te preguntan: "¿a qué vienes?. Hay quien tiene la ociosidad de escucharte y si les gusta lo que propones, entonces tu idea es valiosa y se echa a andar. Así es Silicon Valley", dice Jorge Zavala, director ejecutivo de TechBa para la región.

Llegó hace 5 años a la oficina de San José California, sin saber qué esperar de esta andanza y con el nombramiento de "vinculador". Empresario de larga experiencia en el mundo de las tecnologías, asegura que aquí se estimula la creatividad. La regla es el networking: ¿qué haces tú? ¿qué hago yo? ¿cómo podemos colaborar?".

En este lugar el ritmo de vida es vertiginoso. Cuando el mundo disfruta y comenta el último gadget, aquí se discuten los diseños de versiones que estarán disponibles dentro de 4 o 5 años. La invitación a unirse a ese "ecosistema", como lo llama Zavala, es para los que no temen compartir información, aceptar críticas y emprender cambios. 

Mientras tanto, México es penúltimo lugar en ciencia y tecnología de la OCDE (Organization of Economic Cooperation and Development). No son suficientes nuestros 15 mil investigadores certificados  y 20 mil en el sector industrial, y aunque sus cabezas están llenas de propuestas innovadoras, lo cierto es que no está claro quien los escucha. 

Hacer la diferencia
Desde su niñez en un barrio latino, Bismarck Lepe pensaba que el prestigio estaba en un título de ingeniero o médico, pero "estudiar en Stanford me abrió los ojos". Sus padres mexicanos trabajaron en la pizca de algodón. Él y sus hermanos nacieron es Estados Unidos. La pepita de oro estaba en la familia. 

Trabajó para Google y hoy, a sus 29 años, es cofundador y presidente de Estrategia de Producto de la empresa Ooyala ("cuna" en lengua telugu del sur de India), creadora de una plataforma de vídeo con un sistema de publicidad online que permite generar ganancias a través de la interactividad. Bismarck tiene entre sus clientes mexicanos a Televisa, TV Azteca y Multimedios, además de otros en todo el mundo, incluidos Warner Brothers, Armani y Dell. 

Ooyala -asentada en Mountain View- tiene dos años y medio en el mercado, y según Bismarck es la tercera más grande entre diez empresas de este tipo en el mundo. 

Para lanzar Ooyala, Lepe se encerró con sus socios a trabajar sin descanso durante 35 días en casa de uno de ellos. "Algunas cosas son diferentes de como creemos que deberían; hay que perseguir la respuesta. La gente no es exitosa porque no sabe que puede serlo".

Probar la resistencia
En este lugar, las objeciones y rechazos sólo son una provocación para generar una mejor respuesta. Al llegar puntual a la cita con Natán Saad-Lipshitz de Dell, en Sunnyvale, donde es Program Management Strategist, noto que mira el reloj en su muñeca y hace un gesto aprobatorio. Aquí, el bien más preciado es el tiempo. 

Natán, hijo de inmigrantes, nació en México. Estudió en la UNAM y en la Anáhuac y llegó a Stanford en los setenta para hacer un posgrado. Al poco tiempo los headhunters lo buscaron. Tras 17 años de trabajo en una empresa, se aventuró a unirse a un start-up (un negocio de emprendedores asociado a la innovación y desarrollo de tecnologías). En menos de 3 años la empresa valía 44 millones de dólares. 

Cuando se busca inversionistas se debe llegar con el plan de negocios y con ideas traducidas a prototipos, porque te escucharán, pero dirán: "ok, show me the company!". Esto apenas será el inicio, porque el resto "es un maratón", asevera. 

Como líder de un equipo de investigadores, tiene claro que "hay que quitarse la idea de "yo soy el jefe y no me ensucio las manos"; hay que estar dispuesto al cambio para alcanzar metas comunes". El trabajo está sujeto a objetivos y el horario no importa. 

Esta región es generadora del 45 por ciento del crecimiento industrial de Estados Unidos desde 1993, y se calcula que 41 de los 100 empresarios de tecnología más ricos de ese país residen en el valle.
--  Cordialmente,  Abel Hernández García Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/ http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn