martes, 21 de diciembre de 2010

Los recuerdos no se almacenan en un solo lugar

Los resultados de este nuevo estudio, llevado a cabo en la Universidad
de California, en Berkeley, respaldan la hipótesis de que los recuerdos
no se almacenan en un solo lugar, sino que están guardados en muchas
regiones del cerebro, lo que implica que una zona de almacenamiento
dañada es bastante más fácil de compensar que lo creído hasta ahora. En
vez de sólo regiones específicas, hay toda una red respaldando a la memoria.

El equipo de Bradley Voytek, de la citada universidad, puso electrodos
sobre el cuero cabelludo de seis personas que por un derrame cerebral
habían perdido parcialmente la funcionalidad de su corteza prefrontal,
el área en la parte frontal de cada hemisferio cerebral que gobierna la
memoria y la atención. También colocó electrodos sobre el cuero
cabelludo de seis voluntarios con corteza prefrontal en buen estado. A
cada paciente se le mostró una serie de imágenes para comprobar su
capacidad de recordar imágenes durante un breve espacio de tiempo,
habilidad que se conoce como memoria de trabajo visual.

La memoria de trabajo es una especie de libreta de notas mental, que
sirve de almacén temporal de acceso rápido para alojar la información
relevante para la tarea del momento. En su vertiente visual, la memoria
de trabajo es lo que nos permite comparar dos objetos, manteniendo uno
en memoria mientras miramos el otro, como cuando elegimos el más maduro
de dos plátanos.

Los autores del nuevo estudio comprobaron durante los experimentos que
cuando se mostraban las imágenes ante el ojo opuesto al área cerebral
que había sufrido la lesión (la información del ojo izquierdo va al
hemisferio derecho, y viceversa), la corteza prefrontal deteriorada no
respondía, pero la corteza prefrontal intacta, en el mismo lado del ojo
puesto a prueba, respondía en un lapso de entre 300 y 600 milésimas de
segundo. Es decir que, en cuestión de fracciones de segundo, esa parte
del cerebro pasaba a compensar la incapacidad de la otra.

Los resultados de esta investigación van a tener repercusiones sobre los
parámetros que los médicos examinan para ver si hay una recuperación
efectiva después de un derrame cerebral, y sugiere que se puede
aprovechar ese fenómeno de adaptación para entrenar selectivamente a la
región cerebral que tiene el potencial de relevar de sus funciones a la
zona dañada, en vez de entrenar a todo el cerebro.

En el estudio también han trabajado Francisco Barceló del Instituto
Universitario de Investigación en Ciencias de la Salud en la Universidad
de las Islas Baleares, Palma de Mallorca, España; Edward K. Vogel de la
Universidad de Oregón en Eugene; y M. Davis y E. Yago del Instituto
Helen Wills de Neurociencia, dependiente de la Universidad de California
en Berkeley.

--
Cordialmente,

Abel Hernández García
Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla

Visita:
http://culturaenpapantla.blogspot.com/
http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn