lunes, 13 de diciembre de 2010

La Malinche

Artículo
Luis Jorge Rodríguez Parra
Posiblemente nació en una población del actual estado de Tabasco. Su padre fue rey en el poblado de Centla, que se sitúa en la frontera donde se habla náhuatl y maya. Al nacer recibió el nombre de “Malitzin”. Algunos historiadores hacen referencia a ella con el nombre de “Malinalli” y posteriormente por su cercanía a Cortés la llamaron Malinche, que significa “Extranjero”. Desde niña destacó como una fémina de notable belleza y estaba dotada de una graciosa elasticidad y agilidad. De notable inteligencia, la Malinche hablaba el maya y por su origen en la nobleza también hablaba el náhuatl. Su padre el rey era viudo por lo que gobernaba y vivía para su hija, por lo que podemos deducir que parte de su infancia fue feliz. Al llegar a una edad muy avanzada, el rey conoció a una bella y joven doncella con quien finalmente se desposó y ésta comenzó a tratar de alejar al monarca de la Malinche, además de tratarla con golpes y malas palabras.
Como el rey era un anciano, no atendía cabalmente las necesidades sexuales de su esposa, quien por su juventud pronto traicionó a su marido con un joven y fornido guerrero. Al paso del tiempo la reina ya no quería separarse de su amante y por ello planearon el asesinato del soberano. El guerrero y sus hombres los invitaron a salir de cacería, ya que en aquellos tiempos abundaban: venados, conejos, armadillos, faisanes. Pero también había animales salvajes como: jaguares, leoncillos y una gran variedad de víboras. Como la vegetación era abundante, los jaguares se escondían para devorar humanos; a estos felinos que ya habían comido carne humana los llamaban cebados o mata-hombres. Como ya conocían la existencia de un enorme jaguar cebado, llevaron al soberano cerca de la cueva del felino y le pidieron al monarca que descansara, pues ya se le veía muy cansado y con el pretexto de que cerca habían visto varios venados, lo dejaron solo. Al poco rato vieron como el jaguar atacaba a su rey y esperaron hasta que lo matara para después darle muerte entre todos al felino al que junto con el cuerpo de su monarca llevaron a Centla para los funerales, dando a conocer al pueblo que fue un vil asesinato pero al no tener pruebas no podían castigar a los culpables.
Al poco tiempo de su viudez, la reina se desposó con el asesino de su marido. Como era lógico, meses después la nueva pareja real vieron el feliz nacimiento de su hijo varón. Pero de acuerdo a sus leyes, al desposarse la Malinche sería la nueva soberana y sus descendientes gobernarían a su muerte. Este decreto ponía en peligro la sucesión del hijo de su madrastra. Por lo que para la nueva pareja real era necesario deshacerse de Malitzin. En ese mismo tiempo los españoles ya habían conquistado la isla de Cuba y su gobernador Diego Velázquez, y había escuchado de los indígenas isleños (caribes) que más allá de sus fronteras existían reinos donde abundaba el oro y las riquezas. Por esta razón mandó una expedición para visitar dichos reinos.
Fue en el año de 1517 al mando de Francisco Hernández de Córdoba. Después de una corta navegación, desembarcaron en costas del actual estado de Yucatán y los indígenas les decían “Conex Cotoch” (Venid a nuestras casas) por lo que los españoles le llamaron a este lugar como “Cabo Catoche”. Después continuaron su camino hasta costas del actual estado de Campeche, desembarcaron para abastecerse de agua y dedicarse a la cacería. Los nativos de esas tierras, los atacaron muriendo cerca de 50 españoles. Este lugar se llamaba Pom Ton Cham, que los españoles nombraron como Champoton. El mismo Hernández de Córdoba fue herido durante esta batalla, sin embargo continuaron su viaje y posteriormente regresaron a la isla de Cuba llevando muy poco oro que no dejó satisfecho al gobernador. Por lo que decidió mandar una segunda expedición en el año de 1518 al mando de Juan Grijalva. Este capitán descubrió una isla donde encontraron muchos ídolos con características féminas y por ello la llamó Isla Mujeres. Continuaron su camino y llegaron a lo que llamaron laguna de Términos, porque pensaron que en ese lugar era el sitio donde el mar terminaba. Siguieron hasta encontrar un rio que llamaron Grijalva en honor a su capitán general. Poco más tarde descubrieron otro río al que llamaron Alvarado en honor de uno de sus capitanes. Pasaron por Nautla, llegaron hasta Cabo Rojo y de ahí retornaron a Cuba con una carga muy pobre en oro y unas cuantas piedras preciosas.
Don Diego Velázquez decidió mandar una nueva expedición en el año de 1519, pero necesitaba un capitán general astuto, valeroso y culto. Estos atributos los tenía don Hernán Cortés, quien quedó al mando de la tercera expedición justo con quienes habrían de ser célebres conquistadores como Gonzalo de Sandoval, Pedro de Alvarado, Diego de Ordaz, Cristóbal de Olid y Francisco de Montejo entre otros. Pronto el gobernador Velázquez decidió destituir a Cortés, pensando que por su carácter violento e indisciplinado dejaría de obedecer sus órdenes y haría la conquista por su cuenta, como finalmente sucedió.
Antes de que le quitaran el cargo, Cortés inició el viaje que le daría el honor de conquistar al México Meso-americano. Al pasar por Tulum quedó maravillado por las construcciones y las comparó con la ciudad de Sevilla. Continuaron hasta Cozumel, lugar donde 7 años atrás un navío español había naufragado y sólo se salvaron dos españoles: Gonzalo Guerrero y Jerónimo de Aguilar. El primero se había casado con una doncella del lugar, con quien había procreado 2 hijos y enseñaba a los indígenas el arte de la guerra. El segundo era misionero y pretendía evangelizar a los indígenas y para lograrlo aprendió la lengua maya. Al pedirle Jerónimo de Aguilar a Cortés que lo incluyera en su expedición, nunca pensó que esta acción sería primordial para la conquista.
Al llegar a Centla, fueron atacados por los indígenas a quienes derrotaron con mucha facilidad. Según las tradiciones, los vencidos deberían dar un regalo a los vencedores. Dicho regalo consistía en objetos de oro y 20 doncellas entre las que iba incluida la Malinche; de esta manera, los monarcas se libraban del estorbo que ella significaba para sus planes personales. Nuevamente la suerte llega a Cortés porque durante la conquista la Malinche fue su intérprete. Ella dialogaba en náhuatl por los lugares donde pasaban, traducía en maya a Jerónimo de Aguilar y éste a Cortés en español. Así pudo enterarse de las costumbres y tradiciones de los pueblos del Altiplano.
Muchos historiadores describen a la Malinche como una traidora, porque ayudó a la conquista y porque cambió sus ideas religiosas bautizándose así con el nombre de Doña Marina. Tuvo un hijo de Cortés a quien le llamaron Don Martín, y a quien le decían el bastardo. La Malinche se casó con otro español, Juan de Jaramillo quien la llevó a su patria, donde posiblemente murió esta controvertida mujer. Sin tratar de convertir en heroína o villana, Malitzin sufrió el asesinato de su padre, fue despojada de sus derechos de gobierno y fue regalada al conquistador como un animal irracional. A todo esto le podemos agregar el gran amor que sintió por Cortés a quien ayudó sin medir consecuencias. Creo honestamente que la patria es quien debe juzgarla y no el pueblo de México. Ella fue una mujer de su época, con sus pocos aciertos y muchas limitaciones.
Publicado en ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla No. 39
--  Cordialmente,  Abel Hernández García Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/ http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn