martes, 30 de noviembre de 2010

Sherlock Holmes

 Recomendación
Abel Hernández García

En esta ocasión no se trata de un sólo libro, pues Sherlock Holmes es un compendio de aventuras detectivescas, en donde se muestra el más extraordinario talento deductivo-inductivo; Holmes nos deleita con su extraordinaria habilidad analítica basada en la observación.
No creo equivocarme al afirmar que la mayoría de la gente (incluyendo a la no lectora) ha escuchado algo relacionado con este personaje, verbigracia: el nombre Sherlock o la frase “Elemental, mi querido Watson”, la cual, dicho sea de paso, no aparece en la obra de Doyle (por lo menos en ninguna de las 20 aventuras que he leído); lo que muchos no saben sobre las aventuras de sherlock Holmes, es que no se trata de simples aventuras policiacas, de hecho, durante algún tiempo mucha gente creyó que se trataba de un personaje real. La gran habilidad deductiva-inductiva, su meticulosa observación, y su impresionante poder analítico lo convirtieron en un ícono popular.
Sherlock no es precisamente un detective privado, en realidad es un consultor, pues a él acuden los policías y detectives privados para solicitar ayuda y consejo para resolver los casos más difíciles; sólo en las situaciones más complejas es cuando él acude directamente al lugar de los hechos para hacer la investigación personalmente y resolver el caso, lo cual siempre logra sin ayuda de la suerte, el azar o la coincidencia.
El gran mérito de Sherlock es, en sus propias palabras, deducir analíticamente, lo cual, de manera más exacta, consiste en deducir las causas y la sucesión de hechos que provocaron determinado final; al contrario de la mayoría de las personas que sólo pueden deducir sintéticamente, es decir, sólo si conocen una continuidad de eventos pueden deducir el final.
Sherlock Holmes y su inseparable amigo, el doctor Watson, es una gran obra, ideal para aquellas personas que gustan de ejercitar su mente resolviendo enigmas.