sábado, 13 de noviembre de 2010

Por qué leer el Quijote

Por qué leer El Quijote




Ilustración de Nanteuil (1855-56), de la exposición El Quijote: biografía de un libro en la biblioteca nacional

La lectura despierta una gozosa llama íntima que, bien alimentada, no se apaga nunca. Leer es una perdurable aventura interior en la que siempre surgen descubrimientos que nos sorprenden, tanto en las maravillas externas que salen por doquier como en las emociones e inquietudes que reviven en la imaginación. Leemos para saber que no estamos solos; para conocer otras vidas, acercarnos a otros mundos y a otras culturas, sentir nuevas emociones e intensificar las ya vividas y comprender algo mejor las inquietudes del género humano. La experiencia lectora es inagotable por la inmensa capacidad de elección entre la enorme riqueza que atesoran los libros. Leyendo nos fundimos con las ansias de nuestros semejantes. Y al mismo tiempo los grandes libros también nos leen a nosotros, avivando actitudes, sentimientos y emociones que nos permiten conocernos más y ser mejores personas.
Leer El Quijote depara la aventura suprema entre cuantas hay guardadas para lectores cómplices. Cervantes escribió con sabiduría infinita la más grande novela de todos los tiempos. Lo hizo procurando divertir y enseñar, en calculado equilibrio, a todos los lectores.

Como dice por medio del bachiller Sansón Carrasco, su historia “es tan clara, que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran, y, finalmente, es tan trillada y tan leída y tan sabida de todo género de gentes, que apenas han visto algún rocín flaco cuando dicen: ‘Allí va Rocinante” (II, 3). Parece increíble que los no-lectores de hoy hayan logrado afianzar el error de que El Quijote es pesado y aburrido cuando en realidad se trata de una de las obras más divertidas de la literatura universal. Como libro cómico fue leído en su tiempo. Y cuantos discretos lectores de cualquier época se acercaron limpiamente a sus páginas han disfrutado de su comicidad, humor y capacidad de entretenimiento.

¿Qué ha sucedido para que hoy no siga siendo así? Se han producido cambios profundos en nuestra sociedad. Vivimos en tiempos de muchas prisas, y esta novela es larga; las nuevas generaciones han nacido en la cultura de la imagen, con los más jóvenes fascinados por cantos de sirenas informáticas, y ello no invita a la lectura; hoy son otros los intereses. El Quijote pertenece al pasado y muchas de las gracias derramadas en su texto no son fáciles de entender para el lector actual. Por eso conviene usar una edición anotada con explicaciones y comentarios breves de palabras antiguas y referencias y alusiones históricas, literarias, mitológicas y otras sutilezas de forma y estilo.
--  Coordialmente,  Abel Hernández García Director de ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/ http://www.youtube.com/user/katsiyata?feature=mhsn