lunes, 29 de noviembre de 2010

Alicia en a través del espejo

Autor: Lewis Carroll
Recomendación
Por: Abel Hernández

Si Alicia en el País de las Maravillas les resultó interesante, esta secuela la encontrarán mucho mejor, pues no sólo aborda una nueva situación, sino que además conoce nuevos personajes, siempre con la fascinante característica de encontrarse en otra realidad.
En esta ocasión, Alicia tiene la inquietud de saber cómo serán las cosas del otro lado del espejo (en su casa tiene un espejo grande arriba de la chimenea y ve como las cosas en él son igual pero de manera opuesta) y cuando “surge” la oportunidad, no duda en traspasarlo. Se encuentra en una habitación exactamente igual pero opuesta a su realidad, sale de la casa y entra a un bello jardín donde platica con las flores y en ese lugar conoce a la reina roja, un enigmático personaje que más tarde se volverá a encontrar. A partir que aquí, toda su aventura está basada en una partida de ajedrez, en la que Alicia toma parte adoptando la posición de un peón y finaliza hasta que logra coronarse como reina.
Durante la partida conoce a varios personajes muy interesantes, cada uno en una “casilla” diferente; entre los más notables están: los hermanos Tweedledum y Tweedledee, que recitan su original poema de “la morsa y el carpintero”; la reina blanca y sus curiosos consejos sobre la etiqueta; el gran Humpty Dumpty, un experto en lingüística; el rey blanco, un gobernante muy apegado a los conceptos y con curiosas ocurrencias; el caballero blanco y sus extraños inventos, incluyendo entre ellos una canción; la reina roja y su extraña objetividad. Cada uno de estos personajes nos muestra una particular filosofía que rompe con las normas de nuestra lógica y realidad, y como muestra, les transcribo un fragmento del poema Jabberwocky, que muy pocos podrán entender a “simple vista”, sin embargo, en la obra el poema le es explicado a Alicia por Humpty Dumpty.
“Era cenora y los flexosos tovos,
en los relonces giroscopiaban y perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovos
y los verdirranos extrarrantes gruschiflaban.”

Publicado en ¿K'atsiyatá? La Revista Cultural de Papantla No. 39