miércoles, 27 de octubre de 2010

Si se quema tu choza

Se quema tu choza

Un día, zarpó un barco a alta mar. Iban 20 hombres.

Era un viaje de 50 días y entre ellos se encontraba un creyente de quien todos en la tripulación se burlaban.

Una noche estallo el cuarto de máquinas y se hundió el barco sobreviviendo sólo el creyente al naufragio.

El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña isla desierta. Estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara.

Todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero esta nunca llegaba.

Ya cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse y proteger sus pocas posesiones.

Un día se fue a pescar y regreso corriendo al ver que se quemaba su choza y no pudo salvar nada.

Después de haber perdido todo, anduvo vagando en la isla como sonámbulo, ya sin esperanza.

El naufrago estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía:

“¿Cómo pudiste hacerme esto?”, y se quedó dormido sobre una hamaca.

Temprano a la mañana siguiente, escuchó asombrado la sirena de un buque que se acercaba a la isla.

¡Venían a rescatarlo!.

 Al llegar sus salvadores les preguntó:

"¿Cómo sabían que yo estaba aquí?"

Y ellos les respondieron:

"Vimos las señales de humo que nos hiciste..."

Recuerda: la próxima vez que tu pequeña choza se queme, no pierdas la fe.

Puede ser simplemente la señal de humo que te salve…

--  Coordialmente,  Abel Hernández García  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/