sábado, 23 de octubre de 2010

El borracho y el policía

El borracho y el policía

Estaba un borracho caminando tranquilamente en la calle, cuando de repente se encuentra un muerto tirado debajo de una caseta telefónica y decide llamar a la policía:

-Buenas noches, está hablando a la estación de policía, ¿cuál es su problema?

-He encontrado a un muerto- dice el borracho.

-¿Está seguro de que está muerto?

-Sí señor, estoy seguro.

-Muy bien, ¿en qué calle se encuentra?

-Espéreme, le vuelvo a llamar ahorita.

Entonces el borracho se dirige a ver el nombre de la calle y apresurado regresa al teléfono y vuelve a marcar.

-Buenas noches, está hablando a la estación de policía, ¿cuál es su problema?

-Soy el del muerto.

-Ah, sí señor, ¿cuál es la calle?

-Es… a ver, déjeme volver a ir a ver.

Va varias veces y siempre a la hora de marcar se le olvida el nombre de la calle. Hasta que en la décima vez que habla…

-Buenas noches, está hablando a la estación de policía, ¿cuál es su problema?

-El del muerto.

-Ah otra vez usted, señor, ahora sí dígame cómo se llama la calle.

-Libertad.

-Pero, ¿por qué no lo dijo antes si no está tan difícil?

-¡Es que el nombre de la otra calle estaba tan difícil que mejor moví al muerto!

Chiste publicado en la Revista Cultural de Papantla ¿K'atsiyatá? No. 37

--  Coordialmente,  Abel Hernández García  Visita: http://culturaenpapantla.blogspot.com/